Muy buenas a todos ¿Qué tal?

Los componentes de KARITEKU se unen todos en la misma persona.

Mi nombre es Alberto soy un chico de 19 años, cuando comencé con KARITEKU tenía diecisiéte.

Este  proyecto es muy especial para mí,  es mi forma de evadirme y transmitir al mundo una filosofía  de vida positiva por la que me gusta luchar día tras día.

Con esta marca puedo conseguir  transmitir toda esa energía, con la que poder exprimir cada minuto y aventurarnos  a VIVIR.

En cuanto a que me dedico actualmente a parte de KARITEKU   soy estudiante del doble grado de Administración y dirección de  empresas + Derecho porque creo que pueden ser unos estudios bastante competentes para mis proyectos tanto personales como profesionales, presentes y futuros.

En cuanto a mis hobbies siempre me ha apasionado escribir, el deporte y sobre todo la música, a la cual le dediqué muchos años de mi vida como trompetista, este arte me enseñó a apreciar los pequeños detalles y sentir cada momento de una forma única.

¿Cómo surgió todo esto?

El mundo del emprendimiento no es algo que me venga de familia pero desde muy pequeño tenía claro que

¡Quería ser libre y vivir mi propia vida!

Es decir, no quería depender de nadie en cuanto a ingresos, buscaba ser mi propio jefe en todo momento y quien pusiese las normas en mi vida.

Y con 14 años pensé y eso ¿Cómo lo hago?

desde el primer momento sabía que no sería nada fácil pero prefería y prefiero luchar día tras día, hora tras hora sin descanso por mis sueños que trabajar por los sueños de alguien.

Espero llegar con constancia, perseverancia y humildad a todas mis metas y conseguir todo aquello que me proponga pero de momento voy creciendo poco a poco como persona y profesional, dando mis primeros pinitos, equivocándome, cayendo, levantándome y dándome con muchas puertas que aún siguen cerradas. Pero la pasión por lo que hago son lo que me han hecho ser lo que soy hoy un chico que jamás se rinde y con 15 años comencé con mi primer negocio, como intermediario en ventas de productos de segunda mano, luego esto tuvo muchas variantes, hice varias piruetas con otros proyectos que iban y venían y después de unos años en 2016 decidí que lo importante no era el dinero, que todo lo que estaba haciendo lo hacía por mí,

por conocer nuevas personas y sobre todo por la experiencia que yo me llevaba, es cierto que es muy sacrificado trabajar día tras día, que no haya descanso porque todos los momentos libres son para dedicarlo a tu proyecto día tras día da igual que sean vacaciones o que sea domingo, pero es gratificante ver como va creciendo, como tiene reconocimiento de muchas personas y como poco a poco se valora todo el esfuerzo que hay detrás.

Por ello estudié la idea de sacar mi propia marca, porque es cierto que podía montar un negocio multi-marca donde vender a través de proveedores productos y que posiblemente si me movía bien por las redes sociales podría conseguir bastantes márgenes de beneficio e incluso sería mucho más fácil todos los problemas de envío, logística, almacenaje…

pero claro, no lo veía algo como “mío” veía que ofrecería un servicio sin más donde también habría mucha competencia pero con el cual no me sentiría identificado.

Y desde el primer momento comprendí, que hiciese lo que hiciese tenía que ser yo mismo, transparente con mis seguidores, con mis clientes y con toda la gente que cree en mí y por ello decidí aventurarme a hacer mi propia marca algo que tuviese esa transcendencia detrás, que cuando alguien tuviese algo mío dijese que es de KARITEKU y que se sienta orgulloso de llevarlo o tenerlo porque le ha transmitido mucho tanto la marca, como la persona como el propio objeto.

Que no fuese algo material más, sino que impactase.

Y la verdad que no es fácil conseguir que las personas te vean como único ya que hay muchas marcas de la competencia que pueden ofrecer servicios y productos similares, pero eso es lo bonito de la economía, de la ley de oferta y demanda y del mundo de los negocios.

Hay que navegar siempre a contra corriente e intentar ser el más rápido para llegar a la cima desde la que todo el mundo te puede ver, para ello hay que luchar y seguir creciendo piedra a piedra, porque como una vez me dijeron es mejor tener unos buenos cimientos y construir plantas poco a poco, pero muy estables para que jamás se derrumben, que construir un rascacielos en una semana pero que cualquier tormenta lo eche abajo.

Así que enfoqué todas mis fueras en buscar algo que pudiese impactar, gustar y transmitir energía. Y creo que “el mar” es el mejor ejemplo, me pude identificar con él porque las olas llegan día tras día y momento tras momentos a romper a la orilla, son persistentes en su función y nunca desisten pero siempre disfrutan de aquello que hacen y por ello algo muy relacionado con esto que es un símbolo muy náutico era el “Ancla” aquel objeto que lleva siendo utilizado durante siglos por y para el mar, para darte estabilidad y afianzarlo todo.

Observando todo ello, me emocionaba saber que yo quería romper con ello, romper como rompen las olas en la orilla, cambiar los establecido, y no ANCLARNOS A LA RUTINA, sino ANCLARNOS A LA VIDA.

Dejar de tener miedo a lo desconocido y saltar al vacío, quería que todos aquellos que vieran mis anclas viesen algo más, no un simple complemento, sino sueños, metas, objetivos.

Que cada día que lo mirasen pesasen para sí mismo que se tenían que “DESANCLAR DE TODO AQUELLO QUE LO ATASE” para comenzar a

Disfrutar, disfrutar de cada instante y cada momento

porque jamás sabes que te podrá ocurrir hasta que esto suceda y te arrepientas de aquello que no hiciste.

Por ello yo soy feliz con lo que hago, porque aunque hace tiempo perdiese las horas que le dedico a cada uno de mis proyectos, porque aunque hace años perdiese la noción del tiempo evadido en cada negocio no me arrepiento de todos los momentos que he vivido, de todas las cosas que no he podido hacer por “tiempo”.

Me llevo cada persona que me he encontrado en el camino y sobre todo aquello que he APRENDIDO.

Disfruto aprendiendo y conociendo, así que de verdad os ánimo desde mi humilde marca, desde mi humilde persona a que hagáis aquello que os haga ser vosotros y que cueste lo que cueste no os canséis de luchar por vuestros sueños, porque si ustedes no creéis en ellos, nadie va a creer en vosotros más que vosotros mismos.

¿Qué busca transmitir KARITEKU?

¡DESÁNCLATE DE TODO!

Vive cada minuto, exprime cada momento,

todo en esta vida puede cambiar en un instante.

Deja a un lado la monotonía, sal de la rutina y comienza a DISFRUTAR.

 Vive más, cuenta menos.

¡Sííííííííí!

Es una pena vivir por contarlo en las redes sociales así que al ver tu pulsera recuerda que debes aprovechar cada día al máximo,

siempre con una sonrisa,

 jamás parar de reír y sobre todo seguir luchando por tus Sueños

¿Te subes a la   ?